La parte de Cristo
La parte de Cristo
Este estudio lleva al lector a considerar los sufrimientos y las glorias de Cristo en algunos salmos (Salmos 40, 102, 69, 22, 16, 45, 2, 8, 110 y 72).
Los evangelios recuerdan sobre todo los hechos de la vida del Salvador y a veces los sentimientos que
conmovieron su alma: compasión, temor, angustia; pero los Salmos -y particularmente los considera-
dos en la primera parte de esta obra- nos hacen conocer algo más acerca de lo que Jesús experimentó en lo íntimo de su ser, especialmente a causa de sus sufrimientos.
Éstos debían ser su porción, y ¡cuán profundamente los sintió! Pero el apóstol añade que tras ellos vendrían las glorias. Por eso la segunda parte de esta obra enfoca los diversos salmos que se refieren a
esas glorias.
Él mismo lo dijo en el camino a Emaús: "¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?" (Lucas 24:26).